martes, 14 de julio de 2009

El Sol


La importancia que Crowley da a la astrología se hace más evidente en el arcano XIX. El sol brilla con un fulgor extremo, en ningún mazo de los estudiados lo hace así, mientras los doce símbolos del zodiaco se encuentran a su alrededor. Crowley representa al sol como el corazón de nuestra realidad. Debajo del sol surge una montaña verde que simboliza la vida y la fertilidad. Un muro circular en la cima de la montaña puede indicar la función de protección a modo de "círculo mágico(1)" para separa la fuerza del sol de nuestro mundo.

Los niños de otras barajas anteriores han sido heredados en forma de ángeles con alas de mariposa. Esta nueva aportación responde a la "metamorfosis de oruga mundana a criatura alada celestial (2)". A los pies de estos ángeles encontramos el símbolo de la rosa y la cruz, una indicación del vínculo que poseía el mago inglés con la rosa cruz.



(1)Cooper, pág 121
(2)Cooper, pág 116

domingo, 12 de julio de 2009

La Luna

Crowley hereda los conceptos de la baraja francesa en cuanto a simbología. El arcano se reiventa con el lenguaje de símbolos egipcios que hace gala elautor. En la parte inferior del naipe, donde nos deberíamso encontrar con el cangrejo por la tradición, encontramos al escarabajo son el sol. En la cultura egipcia el escarabajo tenía varios significados, entre ellos "la trayectoria del sol y la sabiduría divina que dirige los poderes productivos de la naturaleza (1)". De esta forma, el escarabajo del mago inglés emerge de las arenas del desierto, tal y como hacía el cangrejo, sosteniendo el astro hacia la luna.

Dos figuras vigilan la travesía del escarabajo. De nuevo Crowley introduce figuras divinas. En esta ocasión representa dos veces al dios egipcio Anubis, encargado de guiar a los muertos, con dos cánidos a sus pies.. Este dios es representado con cara de chacal y hace el papel de los lobos que aullan a la luna que vimos en el Tarot Waite y de Marsella. La luna que da nombre al arcano, en estado menguante, se encuentra en .la parte superior del arcano.

(1) cooper, p 72

La estrella

Crowley da su particular interpretación de este arcano incorporando elementos de su visión astrológica y cósmica. La figura de una mujer ocupa casi la totalidad de la imagen. Sostiene dos copas y vierte su contenido como es norma del arcano de la estrella. El mago inglés sustituye las vasijas por copas indicando "la forma abierta, receptiva, pasiva, femenina, el trago de la vida, de la inmortalidad y de al abundancia (34)". La esquina superior izquierda recoge la estrella de seis puntas que desempeña la función simbólica de iluminar la oscuridad como hacía en las barajas anteriores. El lago que hacía presencia en los otros mazos aparece cristalizado y formando figuras geométricas al estilo Crowley.

Uno de los elementos que introduce el mago es el enorme planeta que aparece detrás de la mujer con las copas. Probablemente se trata del planeta Urano, planeta gobernante de este símbolo que domina a toda la representación del arcano.

martes, 7 de julio de 2009

La Torre


Amuleto de el ojo de Horus


Si el poder divino que destrozaba a la torre surgía del cielo, en el Tarot Crowley lo hace desde dos frentes. El mago inglés introduce un enorme ojo coronando la escena y brillando. Recuerda al ojo de Horus que según la mitología egipcia fue restaurado después de ser destruido en una batalla por el dios Set, el dios del desorden y la esterilidad, lo que explica que este ojo fuera popular como emblema protector (32)". A pesar de los potentes rayos que emite este ojo parece que no es la fuente de destrucción de la torre.

En la parte inferior derecha nos encontramos con una boca monstruosa que emite llamas y destroza la construcción. Esta representación nos recuerda a como es representada la entrada del infierno en el arte cristiano. Crowley vuelve a mezclar iconografía cristiana con egipcia. En este caso la destrucción parte de la boca del devorador. El ojo de Horus nos recuerda que es posible la regeneración tras la destrucción como sucedió en su batalla con el dios Set. Aparece en la escena una paloma con una rama de olivo que indica "paz y renovación (33)" tras el desastre. También encontramos una serpiente con rostro de león, roedada por un sol, que une el principio femenino con el masculino.










Las fauces del infierno emitiendo llamas en una representación
medieval.


El Diablo


Crowley irradia este arcano de energía masculina y pagana. La parte central de la carta la ocupa un macho cabrío sustituyendo al clásico diablo que hacía aparición en los otros mazos. El mago inglés puede haber elegido este símbolo para representar al mal por el simbolismo cristiano que tenía el macho cabrio como "personificación de la imprudencia y la lujuria vil (28)" de ahí la caracterización física como tal del diablo medieval. Los cuernos en espiral hacen referencia al símbolismo egipcio al que nos tiene acostumbrado elmago inglés en esta baraja, ya que en el antiguo egipcio "los cuernos en espiral eran símbolo del poder de los dioses y los gobernantes (29)". El tercer ojo puede indicar un carácter divino. La cabra también tiene relación con el signo zodiacal de capricornio al que representa esta carta.

La escena tiene una profunda carga sexual, ya que detrás del macho cabrito hay un organo sexual masculino erecto que como símbolo de fertilidad "representa las fuerzas generativas de la naturaleza (30)". Debajo esté aparecen dos testículos que como si fueran prisiones, esconden en su interior hombres y mujeres que luchan por salir. Crowley representa así a los diablillos sometidos mostrados como un hombre y mujer en las barajas de Marsella y Rider. Es una metáfora del cautiverio y limitaciones de la que nos habla la carta en su significado adivinatorio, unida también a la sexualidad que posee el arcano número XV.

Crowley introduce la vara del caduceo, similar a la del Mago de su misma baraja, que simboliza "el equilibrio entre fuerzas antagónicas. Además, representan el eterno movimiento cósmico, base de regeneración y de infinito" (31).

domingo, 28 de junio de 2009

El Diablo

La Templanza (El Arte)


Crowley bautiza a la templanza como el arte y lo asemeja con el arcano de los enamorados. La templanza deja de ser la mujer de cabellos rubios que ha seguido presente en la historia del Tarot desde el 1450. El autor representa una imagen alquímica donde un dos seres, que recuerdan a los reyes enamorados, están fundidos.

El contenido de las vasijas es sustituido por una receta que cocinan frente a un caldero. Una de las mitades vierte agua, principio femenino, y otra fuego, principio masculino. El significado adivinatorio que mejor define a la templanza, para Crowley el arte, es la armonia. Para que exista armonia tiene que haber contrarios y el agua y fuego es lo que son.

A los lados del caldero aparece un leon blanco y un águila roja. Si recordamos el arcano de los enamorados de esta misma baraja, apreciaremos que estas bestias son las mismas pero con los colores invertidos. la leona blanca, del color de la luna, indica el principio femenino. El águila de roja es principio masculino y solar. Los dos en esta escena representan "el viento y la tierra, el mercurio y el azufre, los principios volátil y estable (27)". Una vez más Crowley introduce su visión personal al Tarot, y en esta ocasión incluso la cambia el nombre.